viernes, 13 de julio de 2012

Mandinga Para La Libertad. Segunda Parte


La Roda de Capoeira, es una representación simbólica de la vida; la roda es circular al igual que el planeta, se encuentra conformada por muchas personas que entran al juego con sus propios estilos, destrezas e intenciones. Para desenvolverse, cuentan con su entrenamiento, su jinga (movimiento básico), acrobacias, ataques y defensas. Para llevar a cabo su propósito, los jugadores deben superar las barreras que la vida impone, es decir ser capaces de sobrellevar dificultades, venciendo oponentes, ganando aliados y encontrando maestros que los guíen en su desarrollo.


Los condicionamientos a los que podemos estar atados pueden ser materiales o psíquicos. La Capoeira nos puede ayudar a liberarnos de ambas clases de apegos. Los más simples son los materiales, ya que están a simple vista, como deudas, problemas con ciertas personas u obligaciones esclavizantes, pero los más difíciles de sacar son los psíquicos, ya que están arraigados en lo más profundo de nuestra personalidad y nos hacen sentir “bien”, como son los vicios, el orgullo, el ego, los celos, o envidias.


La Capoeira aparte de ser un arte marcial, es una forma de terapia, y en ese sentido su fin máximo es la libertad, ya que ese es su origen y ha sido su mayor trascendencia histórica y humana, pero en los tiempos que corren, ya no somos esclavos por ley, sino que somos esclavos de otras cosas, de ciertas ataduras sociales, culturales, familiares y apegos psicológicos. No obstante, siendo conscientes de que hay diversas formas de enfrentar la realidad y superarla, seremos capaces de vencernos a nosotros mismos, viéndonos cara a cara, libres y felices, compartiendo con nuestro maestro y nuestros hermanos de lucha.